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Sobrepensar y rumia

Para la cabeza que le da vueltas a lo mismo.

Sobrepensar se siente como estar trabajando. Le das vueltas a la misma conversación, encuentras un ángulo nuevo y por un segundo parece que avanzaste. Dos horas después estás en el mismo punto, con menos energía y con el mismo problema. Eso tiene nombre. Se llama rumia, y no es una falta de voluntad.

En este módulo está qué es la rumia, en qué se diferencia de pensar algo a fondo, y cómo dejar de sobrepensar sin pelearte con tu propia cabeza. Está cómo escribir cuando la ansiedad no te deja dormir a las tres de la mañana, y qué preguntas usar a esa hora exacta. Está el registro de pensamientos, que es bastante más simple de lo que suena. Y están las distorsiones cognitivas que te convencen de la peor versión de los hechos.

La idea de fondo es pequeña. Pensar en círculos no deja huella; escribir sí. Lo que queda escrito lo puedes mirar al día siguiente, cuando ya no estás dentro. Ahí es donde una conversación que te tuvo tres noches girando se convierte en algo que sí puedes revisar.

La lección de cómo dejar de sobrepensar es la puerta de entrada. La de journaling para la ansiedad es la que vas a querer a las tres de la mañana.

Todavía sin lecciones

Este módulo todavía está en blanco.

Lo estoy escribiendo lección por lección y prefiero publicar tarde a publicar relleno. El glosario ya tiene términos definidos que sirven para este módulo, así que empieza por ahí.